

El Relais La Costa, residencia histórica cerca de Monteriggioni, es un lugar fuera del tiempo, donde la historia se encuentra con la naturaleza, para una estancia única e irrepetible. Desde su posición, sobre una suave colina de la campiña sienesa, entre cincuenta hectáreas de bosque, el relais goza de un espléndido panorama sobre Siena, a solo unos minutos en coche. Es el punto de partida ideal para descubrir todas las joyas de la Toscana: Florencia, Monteriggioni, San Gimignano, Volterra, Pienza y Montepulciano. En un ambiente familiar y acogedor, el huésped es mimado y atendido por todo el equipo. Para el cuidado del cuerpo está el centro de bienestar. Para los amantes de la buena mesa, el restaurante propone una amplia selección de platos y vinos. Para abandonarse al relax al aire libre está la zona «Acque Esterne», con su evocadora piscina panorámica. Las suites y los apartamentos son, por último, espacios confortables amueblados con gusto y personalidad.
En Relais La Costa están todos los ingredientes para una celebración perfecta. Un panorama impresionante, con vistas a la campiña toscana y al perfil de Siena. Un enclave inmerso en el verde de un jardín exuberante. Los espacios exteriores para el aperitivo de bienvenida y las salas interiores, preparadas por el equipo de la finca, para una recepción de gran categoría.
Románticos, confortables y lujosos en su justa medida. Son tres los tipos de apartamento disponibles en la finca.
Romantic es la elección para una escapada de enamorados. Estos alojamientos destacan por comodidad, discreción e intimidad: cuentan con dormitorio de matrimonio, baño, salón con cocina equipada, suelos de barro cocido, vigas de madera vistas y paredes de piedra viva.
¿Vacaciones en familia? El apartamento Comfort puede alojar hasta cuatro personas en dos dormitorios. Baño privado, un amplio salón con sofá cama, una cocina equipada y una terraza con vistas a la campiña sienesa completan el alojamiento.
A quien busca siempre lo mejor, el equipo del Relais La Costa le propone el apartamento Deluxe, el máximo lujo en un alojamiento de excepción. Dos dormitorios de matrimonio y otros tantos baños, salón y cocina equipada, detalles exclusivos y jacuzzi. El toque final son las impresionantes vistas sobre las colinas toscanas y el perfil de Siena.
La Sosta del Viandante es el restaurante de la finca dedicado a la auténtica cocina toscana. Las manos expertas de Angelica preparan cada día un menú distinto para la cena. Los protagonistas son los platos típicos de la tradición sienesa, siempre caseros, para acompañar con los vinos de la bodega. Todo ello en un ambiente elegante e íntimo, disponible también para los desayunos bufé, dulces y salados, y para las comidas ligeras.
El centro de bienestar del relais es el lugar donde dejar atrás el estrés y el cansancio del día a día. La oferta es amplia: cromoterapia, hidromasaje, sauna, baño turco, masajes y numerosos tratamientos personalizables. En la buena estación basta con dejarse mimar por la piscina exterior panorámica, engastada en la piedra, con vistas a Siena, y por la bañera de hidromasaje climatizada.
El Chianti, el Brunello, las maravillas de Siena y muchas excursiones en plena naturaleza. A pocos minutos del relais se alza Monteriggioni, pequeño pueblo fortificado fundado en el siglo XIII sobre el monte Ala. Cruce el recinto de sus murallas para sumergirse en la Edad Media. Suba a los caminos de ronda para disfrutar del panorama de la campiña toscana o explore la plaza y el ovillo de callejuelas del pueblo, sombreadas por casas de piedra vista, pequeños jardines y huertos.
A menos de media hora en coche le espera Siena, la ciudad del Palio y de los ricciarelli. Los obradores más famosos para probar los dulces sieneses son Nannini, la Pasticceria Nuova, Sinatti y Nocino. La mejor vista de Siena se obtiene desde lo alto de la Torre del Mangia: más de 400 escalones conducen a la cima de la tercera torre más alta de Italia. Después, a visitar las otras obras maestras de la ciudad —el Duomo, las obras de arte del Museo Cívico, la Piazza del Campo— y a probar los vinos de la Enoteca Italiana, en la Fortezza Medicea.
A pie, en bicicleta de montaña o a caballo se puede explorar la campiña toscana por los senderos de la Montagnola Senese, en el Chianti y a lo largo de la Vía Francígena.
Cómo llegar:
En coche: desde el norte, autopista A1, salida Firenze-Certosa, continuar por la autovía Firenze-Siena, salida Monteriggioni; desde el sur, autopista A1, salida Bettolle, continuar por la autovía Bettolle-Siena y por la autovía Siena-Firenze, salida Monteriggioni.
En tren: línea Florencia-Siena, estación de Poggibonsi-San Gimignano.
En avión: aeropuerto de Florencia, a unos 70 kilómetros.