

Borgo Il Poggiaccio es una auténtica residencia de época medieval, alojada en una finca del siglo XIV sobre las colinas entre Siena y San Gimignano.
Inmerso en la naturaleza y recientemente restaurado, el Borgo ofrece apartamentos con cocina equipada, una amplia piscina exterior, una terraza panorámica y el antiguo restaurante «La Cantina del Poggiaccio», abierto tanto a mediodía como por la noche y disponible para abundantes desayunos de sabor típicamente toscano, para brindar en una ocasión especial o para celebrar su boda. En la propia finca se puede celebrar el rito civil en el jardín florido; hay además una pista polideportiva (tenis, baloncesto, fútbol sala) y se pueden alquilar bicicletas de montaña sin ningún suplemento. Borgo Il Poggiaccio se encuentra a 20 km de Siena y a menos de una hora de San Gimignano y Volterra, y dispone de dos cómodos aparcamientos privados y gratuitos. Reconocido como Dimora d Epoca, Borgo Il Poggiaccio une el confort y el relax de los servicios de un hotel de 4 estrellas a la mágica atmósfera de sus ambientes medievales.
Bajo petición se organizan eventos de elevado nivel, como ceremonias nupciales —también para extranjeros—, bodas religiosas, blessings, banquetes y recepciones de aniversarios, cumpleaños y comuniones; todas las ceremonias religiosas, salvo las celebradas con rito católico, pueden tener lugar en el jardín del borgo. El enclave es espectacular y la atmósfera, llena de encanto, en el verde de la campiña sienesa, entre interiores elegantes, decoraciones refinadas y la magia de un auténtico pueblo histórico de fascinación milenaria. Sus invitados quedarán encantados con la cocina típica toscana y con el sabor inconfundible de las etiquetas más selectas de la bodega. La finca está también a disposición para comidas y cenas de empresa, talleres, reuniones y seminarios de trabajo, catas guiadas de vinos toscanos y veladas musicales.
La antigua residencia ofrece la posibilidad de alojarse en 15 apartamentos de distintas superficies (de 2 a 6 personas). Cada apartamento se distingue de los demás por las soluciones arquitectónicas adoptadas; todos cuentan con bonitas chimeneas y cocinas equipadas. Los huéspedes de Borgo Il Poggiaccio disponen de los servicios de un hotel de 4 estrellas y del desayuno con abundante bufé incluido en el precio.
El Residence dispone además de 2 habitaciones dobles de categoría superior, con todos los servicios para una estancia agradable. La atmósfera es cálida, acogedora y familiar: techos con vigas de madera o abovedados, muros de piedra y suelos de barro cocido.
El restaurante La Cantina del Poggiaccio promete un ambiente medieval, mágico y refinado, con vinoteca y piano bar. En la buena estación, la cena a la luz de las velas se sirve en la terraza junto a la piscina, acompañada por las notas del piano o de la guitarra. La cocina es típicamente toscana, de gran consistencia y sabores únicos, genuina y creativa. Se presta especial atención a la gastronomía vegetariana. Las materias primas son siempre de alta calidad, trabajadas con fantasía y experiencia por el chef. Imperdibles las pastas hechas a mano. Cenas a base de pescado fresco bajo reserva. Para terminar, una amplia selección de vinos toscanos y nacionales, con posibilidad de cata y de venta para llevar.
Para quien quiera conocer los secretos del arte culinario toscano, la casa organiza cursos de cocina típica, con clases diarias impartidas por el chef. Desde los entrantes hasta los postres, se prepara una comida completa, con la posterior degustación de los platos.
Entre la Montagnola Senese y el valle del río Merse, el territorio de Sovicille es variado y siempre fascinante. Una tupida mancha de bosques cubre las colinas, mientras que la mano del hombre ha sembrado la llanura de viñedos y frutales. Esta parte de la Toscana conserva aún intactos muchos pequeños pueblos medievales. El de Sovicille, de orígenes etruscos, estuvo habitado antaño por carboneros, leñadores y carreteros. El Palazzo Nuti-Palmieri, hoy Lechner, es de notable arquitectura del siglo XVIII y se alza sobre la antigua muralla del pueblo. En los alrededores, el núcleo de Rosia conserva la antigua Pieve di San Giovanni Battista, flanqueada por un alto campanario de estilo románico. En pocos minutos en coche se llega a Siena, ciudad de valiosas memorias históricas, conocida en todo el mundo por su Palio.