

Bienvenidos a Acetaia La Vedetta, un pequeño rincón de paraíso enclavado entre las magníficas colinas de Castelvetro di Modena, uno de los pueblos más bellos de Italia. Este agroturismo es el relato vivo de los sabores modeneses, de la historia de las tradiciones y de la emoción de la naturaleza. Nacido del sueño de la abuela Rita y de la dedicación de la familia Venturelli, La Vedetta es el lugar ideal donde refugiarse del ritmo frenético del día a día y redescubrir una paz interior en armonía con el entorno, entre viñedos de Lambrusco y el oro negro de Módena.
La hospitalidad en La Vedetta se centra en una sensación de paz y autenticidad. Las tres habitaciones, creadas en la antigua fábrica de vinagre, están completamente inmersas entre las colinas de Castelvetro di Modena. Cada detalle de la decoración habla de cuidado y sencillez, invitando a los huéspedes a abandonarse a un estilo de vida en armonía con la naturaleza.
Todas las habitaciones cuentan con un amplio baño en la habitación (también apto para personas con discapacidad), televisión vía satélite, aire acondicionado, caja fuerte, hervidor de agua y minibar.
Durante su estancia, tendrá la posibilidad de:
Empezar el día con el desayuno al aire libre bajo los porches.
Relajarse junto a la piscina leyendo un libro.
Terminar el día descubriendo la fábrica de vinagre familiar y degustando sus productos acompañados de una buena copa de vino.
El restaurante de Acetaia La Vedetta es un lugar donde la tradición modenesa y la autenticidad se encuentran con la innovación. Situado en la zona bajo las habitaciones, el pequeño restaurante celebra los sabores del territorio gracias al trabajo del Chef Massimo Tunesi (o Mario Sorbino, según la fuente más reciente; en este caso utilizamos los dos nombres citados).
La filosofía es dar a probar todos los matices de la naturaleza circundante, contando al mismo tiempo los platos de nuestra tradición. El menú es de temporada, en constante cambio e innovación, basado en los productos recuperados de los campos de la finca. El objetivo es ofrecer una experiencia única, guiada por una visión de la hospitalidad que busca sorprender a los huéspedes con platos que saben a amor y autenticidad.
Además, los huéspedes tendrán la posibilidad de explorar la fábrica de vinagre familiar, donde se produce el Aceto Balsamico Tradizionale (vinagre balsámico tradicional) desde 1976 y, más recientemente, el Aceto Balsamico IGP y condimentos a base de mosto cocido, con uvas seleccionadas de las 10 hectáreas de viñedo propias.