

El Convent de la Missió ocupa el antiguo convento del siglo XVII construido en Palma para la formación de los padres misioneros, en pleno centro histórico. El edificio se ha reinterpretado con un lenguaje contemporáneo: espacios blancos y luminosos, mobiliario esencial y obras de arte en las paredes, con las bóvedas y los muros originales a la vista.
El hotel, un cinco estrellas gran lujo solo para adultos, alberga en la planta baja el restaurante Marc Fosh, con una estrella Michelin, y el Art Bar, que expone a artistas contemporáneos de la isla. En la azotea hay una terraza con piscina climatizada en invierno, solárium y un pequeño gimnasio; el spa está en el interior. La catedral y el paseo marítimo quedan a un cuarto de hora a pie.
El hotel pertenece al grupo Torre de Canyamel, empresa familiar mallorquina que también se dedica a la agricultura y al fomento del arte. La recepción abre las 24 horas, con servicio de conserjería, consigna, aparcamiento privado y traslado desde el aeropuerto, gratuito para quienes se alojan en la Luxury Suite.
El Convent de la Missió admite solo huéspedes a partir de 16 años. A la llegada se ofrece una copa de cava; el early check-in y el late check-out dependen de la disponibilidad. La antigua capilla, hoy sala de eventos para 70 personas, acoge reuniones y encuentros culturales.
Las habitaciones se dividen en cinco categorías: la Doble Superior de unos 25 m², la Doble Deluxe de hasta 30 m², la Junior Suite de hasta 37 m², la Suite Premium de dos ambientes y hasta 50 m², cada una distinta de las demás, y la Luxury Suite de 75 m², con baño turco y terraza privada con bañera de hidromasaje.
Los interiores tienen tonos claros, mobiliario de diseño y detalles sobrios. Todas las habitaciones disponen de aire acondicionado, calefacción, insonorización, wifi gratuito, televisión, caja fuerte y servicio de habitaciones.
El restaurante Marc Fosh, en la planta baja del antiguo convento, tiene una estrella Michelin: el chef, nacido en Kent, fue uno de los primeros cocineros británicos en conseguirla en Mallorca, en 2002. La cocina es mediterránea, con menús degustación elaborados con producto balear de temporada y de pequeños productores locales. El restaurante cierra domingos y lunes; se recomienda reservar.
El desayuno se sirve cada mañana. Para un aperitivo o una copa de vino está el Art Bar, entre las obras expuestas, y durante el día funciona un snack bar. Bajo petición se preparan menús para dietas especiales.
El spa del Convent de la Missió cuenta con sauna, piscina cubierta y sala de relajación con camas de agua. El espacio se reserva en exclusiva para cada huésped, de modo que puede disfrutarse en privado.
Se ofrecen masajes, tratamientos faciales, exfoliaciones corporales, manicura y pedicura con cita previa. Los huéspedes tienen un 15 % de descuento en los centros wellness de los demás hoteles del grupo: Fontsanta, Pleta de Mar y Can Simoneta.
La calle de la Missió es una vía tranquila del casco antiguo de Palma, a pocos pasos del Mercat de l'Olivar, la Plaça Major y las calles comerciales. A pie se llega a la catedral de La Seu, el Palau de l'Almudaina, los baños árabes y el barrio de La Llotja, además de a las numerosas galerías de arte de la ciudad.
El aeropuerto de Palma está a unos 20 minutos en coche. Valldemossa y la Serra de Tramuntana quedan a media hora; Canyamel, en la costa nordeste, donde se encuentran los demás hoteles del grupo, a una hora aproximadamente.