

Pleta de Mar se levanta sobre una antigua finca agrícola frente al mar, entre Canyamel y la costa de Llevant: su nombre recuerda la pleta, el cercado de piedra seca donde se reunía el ganado. Inaugurado en 2017 y proyectado por el arquitecto mallorquín Antoni Esteva, este hotel de cinco estrellas solo para adultos reúne treinta suites en edificios bajos y blancos, entre prados, muros de piedra seca y jardines de plantas silvestres.
La finca cuenta con dos piscinas infinitas, una frente al mar y otra entre los jardines, una gran piscina de agua salada y una piscina climatizada junto al spa, con sauna y baño turco. Un sendero lleva a la costa rocosa de Albardans y la playa de arena se alcanza a través de Can Simoneta, a 200 metros.
Pleta de Mar pertenece al grupo Torre de Canyamel, que gestiona también Can Simoneta, Fontsanta y el Convent de la Missió en Palma. Admite solo adultos; recepción 24 horas, servicio de habitaciones, aparcamiento privado gratuito, traslados al aeropuerto bajo petición y salidas en barco desde Cala Rajada.
El spa ofrece masajes y tratamientos, con sauna, baño turco y gimnasio al aire libre. No se admiten animales. El hotel cierra de noviembre a marzo y en temporada alta puede aplicarse una estancia mínima de tres o cuatro noches.
Las treinta suites (Concierge Suite con terraza, Premium Suite con terraza y vistas al mar, Luxury Suite con chill-out privado junto al mar, Grand Suite) tienen techos de vigas y cañizo, suelos de roble y grandes ventanales al paisaje; todas tienen terraza sobre el césped y casi todas ducha exterior además de la interior. Las Premium y Superior disponen de jacuzzi exterior, las Luxury de salón independiente y patio privado; la Grand Suite es una villa independiente con piscina propia frente al mar.
En la habitación: aire acondicionado, televisión de pantalla plana, minibar, hervidor, caja fuerte, albornoz, zapatillas y artículos de aseo.
El restaurante principal está dedicado a la cocina mediterránea a la brasa: carnes y pescados de los hornos y parrillas de leña, con verduras y productos de las fincas de la isla. Se puede almorzar al aire libre junto a las piscinas, y el bar del jardín sirve cócteles hasta la puesta de sol.
El desayuno es bufé o a la carta. A 200 metros, el restaurante de Can Simoneta sobre el acantilado, del mismo grupo, recibe a los huéspedes con reserva.
El spa de Pleta de Mar cuenta con sauna, baño turco y una piscina climatizada exterior, junto a las piscinas y al gimnasio al aire libre.
La carta incluye masajes, entre ellos el Abhyanga, envolturas como la de naranja y vainilla y tratamientos faciales y corporales; muchas suites tienen además su propio jacuzzi en la terraza.
El hotel está en el municipio de Capdepera, a dos kilómetros de la bahía de Canyamel y de las Coves d'Artà, en el tramo más tranquilo de la costa nordeste de Mallorca. A diez minutos a pie por un camino rural se llega a la Torre de Canyamel, torre defensiva del siglo XIII.
Capdepera, con su castillo, está a 9 km; Artà y Cala Rajada, a un cuarto de hora; Cala Millor y Cala Torta, a poca distancia en coche. El Parque Natural de s'Albufera está a 36 km, Alcúdia a 42 km y el aeropuerto de Palma a unos 75 km, una hora por carretera.