

Albariza Hotel Boutique ocupa una antigua bodega del siglo XIX en el casco histórico de Sanlúcar de Barrameda, convertida en vivienda familiar en 1865 siguiendo el modelo de la casa sanluqueña. La restauración ha conservado suelos, vigas, arcos y puertas originales, y reúne sus quince habitaciones en torno a un patio andaluz con fuente y naranjos, a tres minutos a pie de la Plaza del Cabildo.
Las zonas comunes incluyen un salón con cafetería y repostería propia, una sala de lectura y un solárium en la azotea con vistas a los tejados blancos de la ciudad. La playa de la Calzada está a 800 metros y Jerez de la Frontera a unos 25 minutos en coche.
Albariza es un cuatro estrellas superior de gestión independiente, con recepción 24 horas y personal que habla español e inglés. Bajo petición, el equipo organiza traslados desde el aeropuerto y la estación de Jerez, alquiler de bicicletas, visitas guiadas por la ciudad, excursiones privadas al Parque Nacional de Doñana y actividades acuáticas, del piragüismo al surf.
El aparcamiento está disponible bajo petición. El hotel es totalmente libre de humo, accesible para personas con movilidad reducida y gestionado con criterios sostenibles: recogida de agua de lluvia, iluminación LED y separación de residuos. Dos salas acogen reuniones y pequeños eventos privados.
Las quince habitaciones dan al patio o a la calle, todas con balcón y abundante luz natural. Las Dobles (20-21 m²) tienen cama de 160 cm; las Dobles Superiores (22-26 m²), cama de 180 cm o dos camas; la Junior Suite (32 m²) añade zona de estar, amplios balcones al patio y acceso directo al solárium. La decoración es sobria y luminosa, con suelos de barro y detalles de madera.
Equipamiento: aire acondicionado, Smart TV, minibar, caja fuerte, hervidor, secador de pelo, WiFi gratuito, baño privado con ducha, ropa de cama de algodón puro, zapatillas y carta de almohadas. Habitaciones comunicadas y cama supletoria bajo petición.
El hotel no dispone de restaurante propio. El desayuno es a la carta y sin horarios, servido en el patio: bollería horneada cada día en el obrador de la casa y opciones continentales y sin gluten. Durante el día, el salón ofrece café, bebidas y algo ligero, y acoge de vez en cuando veladas gastronómicas.
Para comer y cenar se sale: a pocos pasos están los bares de tapas de la Plaza del Cabildo, conocidos por sus tortillitas de camarones, y a unos quince minutos a pie los restaurantes de pescado de Bajo de Guía, en la desembocadura del Guadalquivir, para probar los langostinos de Sanlúcar con una copa de manzanilla.
Sanlúcar de Barrameda se asoma a la desembocadura del Guadalquivir, frente al Parque Nacional de Doñana. Es la ciudad de la manzanilla, el vino que cría en sus bodegas gracias a la humedad del Atlántico, y su casco histórico, declarado conjunto histórico-artístico en 1973, se reparte entre el Barrio Bajo, en torno a la Plaza del Cabildo, y el Barrio Alto, con el Palacio de los Duques de Medina Sidonia y el Castillo de Santiago. De aquí partieron el tercer viaje de Colón y la expedición de Magallanes y Elcano; cada agosto, las carreras de caballos en la playa atraen visitantes de toda España.
Desde el embarcadero de Bajo de Guía salen las excursiones en barco a Doñana. En coche, Chipiona está a unos 10 minutos, Jerez de la Frontera y El Puerto de Santa María a unos 25, el aeropuerto de Jerez a 35, Cádiz a 50 minutos y Sevilla a hora y media.