

El Château du Portereau se alza en Vertou, a las puertas de Nantes, en un parque de tres hectáreas que baja hasta el río Sèvre nantaise, entre viñedos de Muscadet y árboles centenarios. Construido hace más de cuatro siglos, fue residencia de varias familias, coto de caza de los Lefèvre-Utile, fundadores de las galletas LU, casa de los hermanos montfortianos y después sede de Maisons du Monde; tras una larga restauración reabrió como hotel en 2026. Ante la fachada, la fuente original lanza hoy un chorro de agua de seis metros.
La finca reúne el castillo y el Pavillon, las antiguas caballerizas, con 26 habitaciones y suites en total, el restaurante gastronómico L'Attilio, la Guinguette a orillas del río, el Spa Shaman y una piscina exterior climatizada. El centro de Nantes está a un cuarto de hora en coche.
El castillo pertenece al grupo Ben Touch, que dirigió su restauración y reapertura. La recepción funciona las 24 horas y el equipo organiza paseos junto al Sèvre y por los viñedos, salidas en canoa o en bicicleta y visitas a bodegas del Muscadet. Además de la piscina, en el parque están la Orangerie para eventos y el Cottage, una casa independiente para diez personas.
Aparcamiento privado gratuito con recarga para vehículos eléctricos, ascensor, habitaciones adaptadas y servicio de habitaciones. Se admiten animales; todo el establecimiento es sin humo.
Las 26 habitaciones se reparten entre el castillo, con doce, y el Pavillon, con catorce. Van desde las clásicas, de 16 a 21 m² con vistas al parque o a la fuente, pasando por las superiores y las deluxe, orientadas al Sèvre o a la Orangerie y con capacidad para tres personas, hasta las junior suites y junior suites prestige, de 26 a 37 m², para un máximo de cuatro. La decoración se inspira en la historia de la casa, con colores intensos, cabeceros tapizados y lámparas de diseño.
Equipamiento: baño privado con ducha, aire acondicionado, televisión de pantalla plana, minibar, cafetera y hervidor, caja fuerte, escritorio y wifi gratuito.
L'Attilio es el restaurante gastronómico del castillo, dirigido por el chef campano Attilio Marrazzo, formado junto a Sergio Mei y Joël Robuchon: cocina francesa con acentos italianos y producto de temporada, con platos como el vitello tonnato, la lucioperca al beurre blanc o el carpaccio de dorada. Dos salones, uno de ellos bajo la cúpula de la antigua capilla, y una terraza orientada al sur. Los menús degustación de cinco o siete pases se sirven los jueves, viernes y sábados por la noche y el domingo a mediodía.
El desayuno incluye bufé y opciones continentales y sin gluten. En temporada, la Guinguette, a orillas del Sèvre, ofrece una cocina más sencilla al aire libre. Bajo petición se preparan platos vegetarianos, veganos y sin lactosa.
El Spa Shaman ocupa una parte del Pavillon: hammam, sauna, solárium, sala de descanso con tisanería y cabinas de tratamiento, con una terraza orientada al sur y un jacuzzi exterior en el parque. Abre todos los días de 10 a 19 h.
La carta incluye masajes a medida y tratamientos faciales de 60 minutos, también en pareja; el acceso a las instalaciones se reserva por turnos de una hora.
Vertou es una pequeña ciudad a orillas del Sèvre nantaise, a las puertas del sur de Nantes, donde empiezan los viñedos del Muscadet. Senderos y carriles bici siguen el río, y el campo de alrededor está salpicado de pequeñas bodegas, molinos y pueblos de piedra.
El centro de Nantes, con el castillo de los duques de Bretaña y la Île de Nantes, está a unos 15 minutos en coche; el aeropuerto de Nantes Atlantique, a unos diez kilómetros. Clisson, con su castillo medieval y su arquitectura de inspiración italiana, queda a unos 25 minutos; la costa atlántica de Pornic, a 45 minutos, y Guérande y La Baule, a una hora aproximadamente.