

Una mansión del siglo XV enclavada en la colina, cerca del Marquesado de Saluzzo y a los pies del valle Varaita, con historia y leyenda a sus espaldas, un bosque secular que con su propia grandiosidad envuelve y protege... Bienvenidos a la historia del Castello Rosso de Costigliole Saluzzo.
Construido sobre las ruinas del antiguo castillo de los Costanzia (destruido en 1487), el Castello Rosso se termina hacia 1625 por obra de los condes Crotti. A finales de siglo, en 1693, el ejército francés en retirada hacia Turín, tras el inútil asedio de Cuneo, arrasa prácticamente Costigliole Saluzzo, dejando indemnes solo seis construcciones; el pueblo sufrirá las consecuencias del paso de las tropas francesas hasta las primeras décadas del siglo XVIII.
Núcleo central de nada menos que tres castillos, el Castello Rosso constituía la residencia de los señores del pueblo, mientras que los otros dos, el actual castillo Reynaudi y el Castellotto, representaban el complejo defensivo que, con dos baluartes que se extendían hacia la llanura, protegía el pueblo situado más abajo, todavía en su mayor parte asentado en la colina.
Esta adaptación a residencia señorial databa ya de muchos años atrás; de hecho, algunas partes que se salvaron de la destrucción de los Saboya muestran todavía hoy un valioso fresco atribuido al Maestro de Elva. En honor a su «castellana», el parque se dispuso al estilo francés y, en homenaje al pasado de la región y de la familia, el conjunto adoptó un aspecto neomedieval con torres, cortinas y matacanes, fielmente reproducidos siguiendo el ejemplo de edificios históricos.