

Maison Le Cler es una acogedora casa histórica del siglo XVI, ideal para quienes desean sumergirse en un ambiente que respira historia, con antiguos alerces y piedra vista, perfecta para un fin de semana romántico. La fórmula es la de la chambre d’hôte, con un cuidado servicio de desayuno por la mañana, a base de productos típicos, yogur de granja y mermeladas caseras. Maison Le Cler conserva todas las características de las antiguas casas de montaña, con ventanas pequeñas y espacios reducidos, ambientes cálidos y luces tenues. Para los amantes de la buena mesa, la casa tiene acuerdos con los mejores restaurantes locales. En el periodo invernal, de noviembre a abril, los huéspedes tienen acceso gratuito al «spa» de Cervinia (a 15 minutos en coche de la casa).
Todas las habitaciones tienen estilo alpino, cada una distinta de las demás en estilo y diseño. Todos los alojamientos cuentan con entrada independiente, baño privado con cabina de hidromasaje y lavabos de piedra ollar, calefacción autónoma, wifi gratuito y televisor de pantalla plana. En las habitaciones predominan la calidez del alerce, los muros de piedra vista, interiores o exteriores, el cuidado por los detalles y el mobiliario de otros tiempos.
Grandes pastos, flores, bosques de coníferas y el perfil del Cervino dibujan el paisaje del Valtournenche. En verano, el valle propone excursiones y paseos en alta montaña. Entre los más bellos, cabe destacar el itinerario para llegar a la pequeña localidad de Cheneil: desde aquí se pueden disfrutar de amplios prados verdes, la panorámica del valle y la vista del Cervino. A los amantes de la bicicleta de montaña les recomendamos los itinerarios que parten de la localidad de Salette, a 2.240 metros de altitud. El Valtournenche es sinónimo de esquí. El dominio esquiable más cercano es el comprendido entre el Monte Roisetta y la Gran Sometta, bajo la cadena de las Grandes Murailles. Suba hasta los 2.982 metros de altitud: desde la localidad de Cime Bianche parten los enlaces con el dominio esquiable de Breuil-Cervinia y de Zermatt, dos de las localidades invernales más famosas del mundo. Si para el descenso prefiere el esquí de fondo, pruebe la pista de Maen y la de Champlève. Siga la carretera del fondo del valle para llegar a Aosta. Su centro histórico, totalmente peatonal, conserva testimonios de la época romana, de la Edad Media y del Renacimiento, entre ellos el Arco de Augusto, el Anfiteatro y la Catedral. En los alrededores de la ciudad, siga el itinerario de los castillos del Valle de Aosta: en todo el valle hay más de setenta. Entre los más visitados, el Fuerte de Bard, el Castillo de Fénis y el de Issogne.
Cómo llegar:
En coche: autopista A5 dirección Aosta, salida Châtillon-Saint-Vincent; seguir las indicaciones hacia la localidad de Maen.
En tren: línea Turín-Aosta, estación de Châtillon-Saint-Vincent, a unos 15 kilómetros de la casa.
En avión: aeropuerto de Aosta, a unos 40 kilómetros, o aeropuerto de Turín, a unos 100 kilómetros.
CIN IT007071B4JKSVY73O