

La Corte Albertina
Un ambiente acogedor y refinado en el corazón de las Langhe
Entre los antiguos muros del complejo monumental mandado construir por Carlos Alberto de Saboya en la primera mitad del siglo XIX se alza hoy La Corte Albertina, un refinado hotel de tres estrellas que conserva intacto el encanto de la antigua residencia sabauda, hoy reconocida Patrimonio Mundial de la Unesco.
Situada entre la plaza neogótica de Pollenzo y el patio de la antigua casa de labranza real, La Corte Albertina ofrece magníficas vistas y un ambiente auténticamente piamontés.
Algunos espacios exteriores se comparten con la prestigiosa Universidad de Ciencias Gastronómicas, a la que asisten estudiantes de todo el mundo, convirtiendo este lugar en un punto de encuentro entre cultura, tradición e innovación
Una hospitalidad inspirada en la filosofía Slow Food
El profundo vínculo con Slow Food guía cada elección e inspira una manera de acoger que valora los productos locales, a las personas y la cultura del territorio.
En La Corte Albertina, cada estancia es una invitación a vivir una auténtica experiencia piamontesa, entre sabor, historia y una hospitalidad sincera — un lugar donde el tiempo se ralentiza y el placer del buen vivir está en casa.
Antiguo centro de producción y experimentación agrícola, el establecimiento acoge hoy a los huéspedes en 22 habitaciones elegantes y confortables, donde la historia dialoga armoniosamente con la modernidad.
El Restaurante – Garden
El Restaurante Garden forma parte de la Alianza Slow Food de los Cocineros y propone una cocina que pone en valor los sabores auténticos de Piamonte.
Las recetas nacen de ingredientes de temporada, seleccionados entre productores locales y Presidios Slow Food, y realzadas por una amplia carta de vinos elaborada en colaboración con la Banca del Vino.
Una experiencia gastronómica que combina elegancia y tradición, en un ambiente luminoso con amplios ventanales con vistas al parque.
El encanto de la historia y las comodidades del presente
La Corte Albertina es el punto de partida ideal para descubrir las colinas de las Langhe y el Roero, tierras de vinos extraordinarios, paisajes para explorar a pie o en bicicleta y una cocina que celebra las excelencias locales