

Junto al Parc naturel régional de Camargue, Les Bains Gardians se extiende sobre una finca de 4 hectáreas entre los paisajes salvajes de la región y el infinito azul del Mediterráneo, situado a pocos cientos de metros. Es un lugar donde el tiempo se detiene y el «dejarse llevar» se convierte en una filosofía de vida, en un entorno que fusiona tradición y respeto por el medio ambiente (certificación Clef Verte).
El establecimiento ofrece una experiencia ecuestre única: paseos a caballo o en carruaje con guías cualificados, y la posibilidad de alojarse con el propio caballo (box o prado disponible). El compromiso con la sostenibilidad se refleja en cada detalle: finca car-free, puntos de recarga eléctrica, productos de limpieza eco-label, y un firme apoyo al arte contemporáneo mediante residencias de artista.
67 alojamientos entre auténticas cabañas de gardian (el vaquero a caballo de la Camarga) (cottages) y habitaciones acogedoras en una tradicional hacienda camarguesa. Con blanco inmaculado, tejados de sagne (cañizo de marisma) y una decoración rústico-retro, cada unidad dispone de terraza privada con vistas a lagunas, caballos y naturaleza salvaje. Equipadas con aire acondicionado, wifi, minibar, caja fuerte y set de cortesía. Los animales domésticos son bienvenidos.
El «Pont des Bannes» es una institución regional. La chef Johanna Laporte propone una cocina mediterránea con toques camargueses, utilizando ingredientes de proximidad. La experiencia abarca desde los almuerzos de verano con vistas a la piscina hasta los cálidos inviernos frente a la chimenea. El bar ofrece cócteles de autor en un ambiente chill-out, animado por sesiones de DJ y músicos gitanos. Los domingos, si el tiempo lo permite, se sirve un afamado brunch.
Una inmersión en el mundo holístico y multisensorial de «Les Bains». El establecimiento trae a la Camarga su legado de templo parisino del bienestar, ofreciendo un auténtico momento de desconexión y regeneración en un espacio dedicado al relax total.
Situado entre estanques, lagunas y las playas de Saintes-Maries-de-la-Mer, la finca es el punto de partida ideal para descubrir la flora y la fauna salvaje, observar toros y flamencos, y vivir el auténtico espíritu de la Camarga en perfecta armonía con la naturaleza.